Cuando parecía que el partido podía enredarse en La Independencia, Atlético Nacional pisó el acelerador y liquidó la historia sin piedad. El equipo verdolaga se llevó un contundente 1-4 como visitante frente al Boyacá Chicó, demostrando que tiene pólvora de sobra en el banquillo para resolver los partidos en el tramo final.
El encuentro fue una prueba de paciencia para el Rey de Copas, que saltó al campo con un esquema 4-3-3. Sin embargo, la verdadera locura se desató en los últimos diez minutos del compromiso. La llave que abrió el cerrojo definitivo fue un penal convertido por J. Díaz en el minuto 83, dejando el marcador 1-2 a favor de la visita. Ese golpe anímico desarmó por completo al conjunto ajedrezado.
Con el rival volcado y dejando espacios, apareció la figura del cierre: Andrés Sarmiento. El delantero entró enchufado y, apenas dos minutos después del penal, facturó el tercero al 85′. Ya con un Chicó entregado y el tiempo cumplido, Sarmiento repitió la dosis en el 90+4′ para sellar su doblete y decorar el marcador con la goleada definitiva.
Este resultado no solo es un envión anímico gigante para Nacional, sino un mensaje directo al resto de los equipos en la Liga BetPlay. El verde demostró que físicamente termina los partidos entero y que, ante el menor parpadeo defensivo, te cobra por ventanilla.
¿Te convenció el juego del equipo hoy o crees que el abultado resultado maquilla algunos errores? Te leemos en los comentarios de abajo.

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