Bélgica remonta un partido inolvidable ante Senegal y mantiene vivo su sueño mundialista

Hay partidos que se ganan con fútbol y otros que se ganan con carácter. Bélgica necesitó de ambas cosas para superar a una valiente selección de Senegal en uno de los encuentros más emocionantes de la Copa Mundial de la FIFA 2026. Después de estar dos goles abajo en el marcador y con la eliminación prácticamente encima, los europeos reaccionaron en el momento justo para imponerse 3-2 tras el tiempo extra y asegurar su clasificación a los octavos de final.

Durante gran parte de la noche, el protagonismo fue de Senegal. El conjunto africano salió sin complejos, presionó alto y encontró rápidamente espacios para inquietar a la defensa belga. La recompensa llegó con los goles de Habib Diarra e Ismaïla Sarr, dos anotaciones que parecían encaminar una de las grandes sorpresas de la fase eliminatoria.

Mientras tanto, Bélgica acumulaba posesión de balón y buscaba constantemente el arco rival, pero le costaba transformar ese dominio en ocasiones realmente claras. Aun así, las estadísticas mostraban un partido muy equilibrado. Los belgas terminaron con 21 remates, 53 % de posesión, 629 pases completados y una precisión cercana al 89 %, mientras que Senegal respondió con 20 disparos, 6 remates al arco, 553 pases y un 86 % de efectividad, demostrando que nunca renunció al ataque.

Cuando el reloj marcaba los últimos minutos del tiempo reglamentario, apareció la jerarquía de los hombres de experiencia. Romelu Lukaku descontó al minuto 86 y cambió por completo el estado anímico del encuentro. Apenas tres minutos después, Youri Tielemans encontró el empate con un remate preciso que obligó a disputar la prórroga.

El tiempo extra mantuvo la misma intensidad. Ambos equipos buscaron el gol de la clasificación, aunque el desgaste físico comenzaba a sentirse. Senegal estuvo cerca de llevar la serie a los penales, pero en el último suspiro llegó la jugada que decidió el partido. Una falta dentro del área fue sancionada como penal y nuevamente Tielemans asumió la responsabilidad. Con enorme tranquilidad, venció al arquero africano y marcó el 3-2 definitivo en el minuto 120+5, desatando la celebración del conjunto belga.

Más allá de la clasificación, Bélgica dejó sensaciones encontradas. Demostró personalidad para reaccionar cuando parecía eliminada, pero también evidenció problemas defensivos que podrían costarle caro frente a rivales de mayor jerarquía en las siguientes rondas. La capacidad de reacción fue su mayor virtud, aunque el cuerpo técnico sabe que el equipo necesitará corregir varios aspectos si quiere pelear por el título.

Para Senegal, la eliminación deja un sabor amargo. El conjunto africano estuvo muy cerca de firmar una de las grandes sorpresas del campeonato y volvió a demostrar que puede competir de igual a igual contra cualquier selección del mundo. Durante buena parte del compromiso fue superior, generó peligro constante y obligó a Bélgica a jugar al límite de sus posibilidades.

Ahora, los Diablos Rojos continúan su camino en el Mundial 2026 con la confianza que otorgan las grandes remontadas. Superaron una noche que parecía imposible y siguen soñando con conquistar un título que persiguen desde hace décadas. Senegal, por su parte, abandona el torneo con la frente en alto, dejando una imagen de un equipo competitivo que vendió muy cara su derrota y protagonizó, junto a Bélgica, uno de los mejores partidos de esta Copa del Mundo.

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