El apoyo a la selección Colombia no solo se siente en los estadios. A pocas horas del decisivo compromiso frente a Ghana por los dieciseisavos de final del Mundial 2026, un grupo de aficionados decidió demostrar su respaldo de una manera muy particular: ascendiendo al cerro de Monserrate durante la madrugada para pedir por una victoria de la Tricolor.
Desde muy temprano, decenas de personas llegaron al tradicional punto turístico de Bogotá vistiendo la camiseta amarilla, portando banderas y compartiendo un mismo objetivo: enviar la mejor energía posible al equipo nacional antes de uno de los encuentros más importantes del campeonato.
La iniciativa nació gracias a Felipe Molina y su pareja, Valentina, quienes lanzaron una invitación a través de las redes sociales. Lo que comenzó como una propuesta entre seguidores del fútbol terminó convirtiéndose en una actividad que reunió a numerosos colombianos dispuestos a combinar deporte, fe y apoyo incondicional a la selección.
Uno de los aspectos que más llamó la atención fue el motivo detrás de la caminata. Según explicaron los organizadores, el recorrido buscaba responder de forma simbólica a las versiones que circulan sobre un supuesto «brujo ghanés», personaje que en distintas ocasiones ha asegurado realizar rituales para favorecer a la selección africana antes de sus compromisos internacionales.
Aunque muchos asistentes tomaron la idea con humor, otros aseguraron que el verdadero propósito era pedir protección, fortaleza y un buen resultado para Colombia, demostrando que la unión de los hinchas también puede convertirse en una motivación para los jugadores.
Durante el ascenso se vivió un ambiente de optimismo. Familias completas, grupos de amigos y aficionados de todas las edades compartieron cantos, fotografías y mensajes de aliento, convirtiendo la caminata en una muestra del respaldo que despierta la Tricolor en todo el país.
Mientras tanto, el equipo dirigido por Néstor Lorenzo continúa ultimando detalles para enfrentar a Ghana en un duelo de eliminación directa. El ganador conseguirá el boleto a los octavos de final y mantendrá vivo el sueño de conquistar la Copa del Mundo.
Más allá del resultado, la jornada en Monserrate dejó claro que el Mundial también se vive lejos de las canchas. La pasión de los colombianos volvió a hacerse evidente con una iniciativa que mezcló tradición, esperanza y el deseo de ver a la selección avanzar a la siguiente ronda del torneo.











Deja una respuesta