España sigue soñando con levantar la Copa del Mundo. La selección dirigida por Luis de la Fuente derrotó 2-1 a Bélgica en el SoFi Stadium de Los Ángeles y aseguró su clasificación a las semifinales del Mundial 2026, donde ahora se enfrentará a Francia en uno de los duelos más esperados del torneo.
El compromiso fue mucho más complicado de lo que muchos imaginaban. España dominó la posesión desde el inicio, movió el balón con paciencia y encontró espacios gracias al buen trabajo de Pedri, Rodri y Fabián Ruiz. Precisamente este último fue el encargado de abrir el marcador a los 30 minutos, luego de aprovechar un rebote dentro del área para vencer al arquero belga.
Cuando parecía que la ventaja sería suficiente para irse al descanso, Bélgica reaccionó. Charles De Ketelaere apareció a los 41 minutos con un preciso cabezazo para igualar el compromiso y, de paso, acabar con la impresionante racha de España, que no había recibido goles en todo el campeonato.
En la segunda parte el equipo español volvió a tomar el control del partido. Bélgica apostó por esperar y buscar el contragolpe con Lukaku y Doku, mientras que La Roja insistió una y otra vez por las bandas. Las oportunidades comenzaron a llegar y el arquero belga evitó en varias ocasiones el segundo gol.
Cuando todo indicaba que el encuentro se definiría en el tiempo extra, apareció nuevamente Mikel Merino, el hombre de los goles importantes para España. Al minuto 88 aprovechó un rebote dentro del área y definió con tranquilidad para marcar el 2-1 definitivo, desatando la celebración de miles de aficionados españoles presentes en Los Ángeles.
Las estadísticas reflejaron el dominio del conjunto ibérico. España terminó el partido con 68 % de posesión, realizó 18 remates, ocho de ellos al arco, completó 663 pases y registró una precisión del 91 %. Bélgica, aunque fue efectiva en algunos momentos del encuentro, apenas generó cinco disparos y dos fueron entre los tres palos.
Con este triunfo, España confirma su condición de favorita al título y mantiene viva la ilusión de conquistar un nuevo Mundial. Ahora el reto será aún mayor, ya que enfrente tendrá a una Francia que también llega en gran nivel y que buscará impedir el avance de La Roja hacia la gran final.
Las semifinales prometen un auténtico espectáculo entre dos de las selecciones más fuertes del campeonato, con figuras de talla mundial y un boleto a la final en juego.









