¡Goleada, pibes y clasificación! River aplastó 3-0 a Blooming y se metió directo en octavos de la Sudamericana

No era una noche fácil en Núñez. El Monumental venía golpeado tras la final del Apertura y el murmullo se sentía en el aire. Pero River Plate reaccionó a tiempo: con un segundo tiempo demoledor, venció 3-0 a Blooming, cerró el Grupo H como líder invicto y selló su pasaje directo a la próxima fase de la Copa Sudamericana.

El clima estaba espeso. Con las tribunas al 65% debido al frío y el dolor de la final pasada contra Belgrano, el equipo de Eduardo Coudet salió obligado a ganar para asegurar el primer puesto. Y la noche empezó con el corazón en la boca: a los 9 minutos, el árbitro cobró penal para el local tras una falta sobre Tomás Galván.

Maximiliano Salas tomó la pelota con la presión del mundo sobre sus hombros. Cruzó el remate, pero el palo izquierdo le ahogó el grito. La ineficacia y las atajadas del arquero boliviano Gustavo Almada estiraron el 0-0 hasta el descanso, despidiendo al equipo bajo un manto de silbidos.

En el complemento se vio la rebeldía millonaria. Lucas Martínez Quarta, el gran capitán y figura del partido, se cargó el equipo al hombro. Primero avisó con una chilena espectacular y, apenas unos minutos después, metió una asistencia quirúrgica dentro del área.

Al minuto 11 del segundo tiempo, Maxi Salas tuvo su revancha esperada, definió cruzado al primer palo y desató el grito contenido de todo el estadio. ¡Grito de desahogo total!

Luego, al minuto 23, tras una falta sobre Joaquín Freitas, el VAR ratificó un nuevo penal. Esta vez, Fausto Vera se hizo cargo de la ejecución y, con un remate seco al medio, marcó su primer gol con la banda roja para el 2-0.

Con el partido totalmente controlado y Blooming desmoronado, el Chacho Coudet mandó a la cancha a los chicos del club. A los 39 minutos, tras otra gran jugada colectiva, el juvenil Lucas Silva recibió afuera del área y sacó un derechazo teledirigido al palo. ¡Un golazo infernal para el 3-0 definitivo y su bautismo de gol en Primera!

El dato que emociona a todo Núñez: River terminó el partido jugando con 11 futbolistas surgidos de sus divisiones inferiores en cancha. Identidad pura.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *