Independiente Medellín salió bien librado de una noche complicada en el estadio Manuel Murillo Toro. El conjunto antioqueño superó 3-2 a Deportes Tolima en un partido de cinco goles, una expulsión y un cierre en el que el equipo local estuvo cerca de cambiar la historia.
El DIM necesitó muy poco tiempo para ponerse en ventaja. Apenas transcurría el primer minuto cuando Daniel Cataño apareció para marcar el primero de la noche y cambiar por completo el planteamiento inicial del compromiso.
Tolima todavía intentaba acomodarse cuando llegó otro golpe. Al minuto 16, John Montaño amplió la diferencia y obligó al conjunto pijao a asumir mayores riesgos para buscar la remontada.
Tolima reaccionó después del descanso
El panorama cambió durante la segunda mitad. Tolima comenzó a jugar mucho más cerca del área rival y encontró el descuento al minuto 56, cuando Sebastián Guzmán convirtió desde el punto penal.
La reacción local, sin embargo, recibió otro golpe rápidamente. Juan Córdoba marcó al 58′ y volvió a darle una ventaja importante al Medellín.
El partido todavía guardaba emociones. Joaquín Varela fue expulsado al minuto 60 y dejó al conjunto antioqueño con diez jugadores durante prácticamente toda la última media hora.
Tolima aprovechó la superioridad numérica para instalarse en campo contrario. Junior Hernández marcó al 84′ y puso suspenso a un encuentro que terminó con el equipo de Ibagué buscando desesperadamente la igualdad.
Tolima tuvo el balón; Medellín, la efectividad
Las cifras muestran buena parte de lo ocurrido. Deportes Tolima terminó con el 65 % de la posesión, realizó 18 remates, 12 de ellos dirigidos al arco, y cobró nueve tiros de esquina.
Medellín tuvo solamente el 35 % de la pelota y registró diez remates, pero aprovechó mejor sus oportunidades y consiguió defender la ventaja incluso después de quedarse con un futbolista menos.
El 3-2 dejó tres puntos importantes para el Poderoso en la tercera jornada de la Liga BetPlay Dimayor II-2026 y confirmó que, en un partido donde Tolima tuvo mayor volumen ofensivo, la contundencia terminó marcando la diferencia.





