Cuando todo parecía perdido, Qatar encontró premio a su insistencia. La selección asiática igualó 1-1 frente a Suiza en su debut en el Mundial de 2026 gracias a un gol de Boualem Khoukhi en el tiempo de adición, resultado que le permitió sumar el primer punto mundialista de su historia.
El encuentro, disputado en el Levi’s Stadium de Santa Clara, tuvo un claro dominio suizo durante gran parte de los 90 minutos. El equipo dirigido por Murat Yakin controló la posesión, generó las mejores oportunidades y logró abrir el marcador gracias a Breel Embolo, quien transformó un penal al minuto 17. El delantero suizo convirtió así el primer gol de su selección en esta edición de la Copa del Mundo.
La acción que terminó en penal generó discusión desde el inicio. Varios sectores cuestionaron una posible posición adelantada en la jugada previa, pero tras la revisión correspondiente la decisión se mantuvo y Embolo no desaprovechó la oportunidad desde los once metros.
Suiza parecía tener el partido bajo control. Granit Xhaka manejó los tiempos en el mediocampo y los europeos llegaron al compromiso con la confianza de una generación que disputa su sexto Mundial consecutivo, una muestra de la regularidad que ha caracterizado al fútbol suizo durante la última década.
Sin embargo, Qatar nunca dejó de intentarlo. El conjunto dirigido por Julen Lopetegui mostró una versión mucho más competitiva que la exhibida en la Copa del Mundo de 2022. Liderados por Akram Afif, una de las máximas figuras del fútbol asiático y referente de los recientes éxitos continentales de Qatar, los locales fueron creciendo con el paso de los minutos.
Cuando el reloj marcaba el minuto 90+5, llegó el momento que cambió la historia del partido. Un centro desde la banda izquierda encontró a Boualem Khoukhi dentro del área y el defensor conectó un potente cabezazo para vencer al guardameta Gregor Kobel y establecer el 1-1 definitivo. El estadio explotó de emoción mientras los jugadores cataríes celebraban un resultado que parecía imposible minutos antes.
Más allá del empate, el resultado tiene un valor especial para Qatar. Después de haber perdido sus tres partidos en la edición de 2022, la selección asiática logró sumar por primera vez en una Copa del Mundo y mantiene intactas sus opciones de avanzar a la siguiente ronda.
Por su parte, Suiza se marchó con sensaciones encontradas. Dominó gran parte del encuentro, registró una amplia superioridad en llegadas y posesión, pero dejó escapar dos puntos que parecían asegurados. Ahora los europeos estarán obligados a reaccionar en sus próximos compromisos del Grupo B.
El Grupo B queda completamente abierto tras la primera jornada y promete una intensa lucha por los puestos de clasificación en las próximas fechas del Mundial 2026.











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